La relación entre Violeta Parra y Ramón Huidobro-Domínguez

Ramón Huidobro Domínguez conoció a Violeta en el mes de febrero del año 1962 en Ginebra, Suiza. Había sido designado Embajador de Chile en la sede de las Naciones Unidas por cinco años.

Junto a su esposa Panchita Llona y su hijo Juan Allende, se encontraron en la calle con un afiche presentando a Violeta Parra y sus hijos y nieta en un recital en el Théâtre de la Court de Saint-Pierre. El espectáculo se llamaba “Violeta Parra du Chili”. Asistieron al espectáculo de Violeta Parra y sus hijos Isabel, Carmen Luisa, Angel y su nieta Tita. Gilbert Favre, su compañero le explicaba al público en francés de qué trataba el espectáculo. En la primera parte del recital interpretaron una selección de canciones del folklore chileno y la segunda parte canciones compuestas por Violeta Parra. Ramón Huidobro contó que la escenografía representaba una típica fonda chilena en un parque con banderitas de colores y los artistas con sus ponchos.

Su estadía en Ginebra coincidió con una exposición de la obra visual de Roberto Matta Echaurren en una sala de la calle Saint- Pierre frente a una galería donde Violeta exhibió sus cuadros y arpilleras. Ramón Huidobro, su esposa y Violeta Parra fueron invitados al vernissage de la exposición de cuadros y grabados de Roberto Matta Echaurren. Violeta preparó mistela y todos los invitados pudieron saborearla. Les hicieron una recepción en su residencia para rendirles honores a estos dos artistas chilenos.

En ese momento Violeta vive entre Suiza con Gilbert Favre y Francia. Junto a sus hijos y nieta realiza numerosos conciertos en Ginebra donde también expone sus arpilleras y esculturas de alambre y programas de televisión. Ese mismo año les contó que su sueño era exponer en el Museo del Louvre. Sueño que se cumplió en abril de 1964 con su exposición en el Museo de Artes Decorativas, Pabellón Marsan, Palacio del Louvre, que duró hasta el 11 de mayo de ese año.

Ellos siguieron su trayectoria, nunca le perdieron el rastro, la quisieron mucho y la consideraban como una artista multifacética y de un talento inigualable. A propósito de Roberto Matta Echaurren, Violeta cuenta que la visitó a raíz del montaje de su exposición y que fue un bellísimo encuentro. Le gustaron todos sus trabajos y le propuso hacerlos en tamaño más grande. También le ofreció cualquier tipo de ayuda.

Resulta muy interesante destacar que treinta y tres años después (1997) con motivo de la visita oficial a Francia del Presidente de la República, Señor Eduardo Frei Ruiz-Tagle, simbólicamente, sus obras son expuestas en el Museo de Artes Decorativas. Quince arpilleras y treinta óleos son expuestos. Roberto Matta Echaurren junto a su esposa asisten a la inauguración de esta exposición y recibe el Premio Gabriela Mistral, Orden al Mérito Cultural y Docente del Estado de Chile (1997). Este artista tuvo siempre un vínculo muy estrecho con Violeta Parra y su obra.