Los retazos perdidos de Violeta Parra que retornan a Chile

El diario La Tercera publicó, el domingo 25 de febrero de 2018, un artículo escrito por Pedro Bahamondes sobre las próximas donaciones que recibirá el museo.

 

Tres obras que la artista regaló a la periodista Marie-Madeleine Brumagne, incluida una arpillera que aparece en la carátula de su disco grabado en Ginebra en 1965, fueron donadas desde Suiza al Museo Violeta Parra y el 8 de marzo serán expuestas junto a una cuarta que quedó en manos de Raquel Barros: un óleo pintado ni más ni menos que sobre un cartón corrugado.

El 3 de julio de 1965, la periodista de origen belga y radicada en Suiza, Marie-Madeleine Brumagne, llegó hasta el final de un estrecho callejón en la 15 Rue Voltarie, en Ginebra, conocido como el Patio de los Milagros. Artesanos, pintores, poetas y músicos vivían allí, entre ellos el antropólogo suizo Gilbert Favre, entonces pareja de Violeta Parra. Dos golpes en la puerta y la hermana del antipoeta se asomó por la entrada del apartamento: tenía la mirada perdida entre sus mechas azabache y llevaba puesto uno de sus vestidos hechos de trocitos de tela. “Preparé tortilla y mistela”, le dijo antes de invitarla a pasar.

La crítica de arte y reportera freelance de la Sociedad Suiza de Radiodifusión y Televisión, quien conoció a la cantautora y artista chilena un año antes, en su paso por el pabellón Marsan del Museo del Louvre de París, había conseguido permiso para filmar un documental sobre su obra. Así apareció Violeta Parra, Bordadora chilena, registro que hasta hoy flota en el ciberespacio y al que se le considera un manifiesto sobre su trabajo y único registro además de sus intermitentes años en Ginebra. “Usted es poetisa, músico, hace arpilleras, canta… si le doy a elegir solo uno de estos medios de expresión, ¿cuál elegiría?”, le preguntó Brumagne. “Yo elegiría quedarme con la gente”, contestó ella, así nada más, revolviendo pintura sobre su paleta.

“De su estadía en la Suiza francesa, no me queda más que recuerdos borrosos, algunas cartas, fotos, una arpillera, dos telas que ella me dio y también una película de televisión que en esa época no interesaba a nadie por ser un tema ‘folclórico, como otros miles’”, anotó Brumagne en su libro ¿Quién se acuerda de su vida? (1992), en el que dedicó un capítulo a su amiga, titulado Violeta azul.

“Fueron muy cercanas, incluso después de que Violeta retornó a Chile -a menos de un mes de filmar el documental-, siguieron escribiéndose cartas”, cuenta desde Suiza Francisco González (1962), fundador de Artísticamente, colectivo que desde su agrupación en 2014 se ha empeñado en dar a conocer las obras de artistas chilenos y latinoamericanos en Suiza, como Víctor Jara y, desde luego, de la autora de las décimas y Gracias a la vida.

Lo que nadie advirtió, sin embargo, fue que en la casa de la ya fallecida Brumagne (1920-2005) en la ciudad de Lausana, donde hasta hoy vive su marido -el periodista y ex director de la Cinemateca suiza, Freddy Bauche (94)-, de sus paredes aún colgaban las tres obras que Violeta Parra les había obsequiado. “No se tiene registro exacto de cuándo fueron hechas, pero debió ser ese mismo año, 1965”, dice González. “Lo que sí es seguro es que fueron un regalo para los dos como pareja. No pagaron por ellas, y eso que a Violeta siempre le faltó dinero, aquí y en cualquier parte”, agrega.

Una ronda de niños hecha de papel maché; una pintura en la que se ve una festiva escena, con copas de vino, guitarrón y música, y una arpillera en la que retrató a uno más de sus seres imaginarios y que curiosamente aparece en la carátula del disco Violeta Parra en Ginebra, de 1965, las tres obras sin título ni fecha acaban de ser donadas por Bauche a la Fundación Violeta Parra por medio del colectivo encabezado por Gonzalez, quien nació en Chillán en 1962 y partió al exilio en Suiza en los 70. “Yo mismo las delcolgué de las paredes de la casa de Freddy. Te imaginarás la emoción que sentí al verlas y en buen estado, pero él sabe que en la casa de Violeta en Santiago, que es el museo, estarán más a salvo”, dice.

Un avión aterrizará en Chile con las tres piezas el lunes 5 de marzo al mediodía, gracias a la gestión de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Cultura. Primero se recibirán en la Cancillería, y el jueves 8, para el Día Internacional de la Mujer, serán exhibidas a público en el Museo Violeta Parra. “La arpillera que tantas veces vimos en la tapa de ese famoso disco -y en cuya imagen se ve a la compositora tocando guitarra en el Parque Inglés de Ginebra junto a la misma obra-, la dábamos por perdida”, dice Cecilia García-Huidobro, su directora.

ARTE EN FRÍO

A fines de 1965, ya de vuelta en Chile e instalada en su carpa ubicada en La Cañada 7200, en La Reina, Violeta Parra compró un refrigerador con la ayuda de su hermano Nicanor. Sin una sola chaucha en los bolsillos, ni para comprar telas para pintar, comenzó a trazar con su pincel sobre el cartón corrugado en el que venía envuelto el aparato electrodoméstico, hasta que otra de sus escenas apareció en el improvisado lienzo.

Tampoco la firmó ni tituló, mucho menos consignó la fecha. Ni siquiera quiso venderla. “Violeta Parra no llevó registro de sus obras. Regaló muchas, vendió otras tantas en diferentes ciudades del mundo, por lo que no conocemos a cabalidad lo que existe ni en qué manos están”, dice García-Huidobro. La cuarta y última pieza, sin embargo fue dada a conocer y donada por la familia de Raquel Barros (1919-2014), folclorista chilena y, al igual que la propia Violeta, recopiladora y difusora de la música y danza folclórica.

“Ese óleo lo vi por primera vez en Recoleta, cuando la Raquel trabajó en la U. de Chile, a fines de los 60, por lo que debe ser una de sus últimas obras”, dice Magdalena Barros, Manena, una de las hermanas menores de la fundadora de la agrupación folclórica que lleva su nombre. “Cuando Raquel murió, la dejó en manos de un sobrino que también murió muy joven, y luego pensamos como familia que lo correcto era donarla al museo. Es lo que mi hermana hubiese hecho”, agrega.

Cubierta por un plástico para evitar que los hongos siguieran invadiéndola, la misma obra estará disponible al público durante un mes en el Museo Violeta Parra a partir del mismo 8 de marzo, antes de pasar al proceso de conservación. “En el caso de Raquel Barros, estábamos en conversaciones con la familia para realizar un homenaje a su vida y obra cuando nos comunicaron, para nuestra emoción, que habían decidido que el cuadro que Violeta le regalara debía estar en el museo y ser donado el día del homenaje”, dice la directora del espacio, quien concluye: “Las obras serán analizadas en su estado de conservación y se discutirá, con los expertos del área, la restauración de ellas. Luego, se planificará su exhibición”.

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"Violeta Parra: después de vivir un siglo" Columna de Cecilia García-Huidobro en diario El País

A veces sí tiene que pasar un siglo para entrar, definitivamente, al panteón de los inmortales. La celebración de los 100 años de Violeta Parra ha desbordado las escuelas, las instituciones, los medios de comunicación, la academia, las expresiones artísticas y miles de agrupaciones comunitarias. El país entero la ha homenajeado auténticamente, con una intensidad pocas veces vista. ¿Por qué una figura y no otra logra penetrar de manera tan profunda en el imaginario de las personas? ¿Puede un Gobierno crear una leyenda a partir de su propio deseo?

Violeta Parra, en su tiempo, fue reconocida rápidamente por el pueblo quien, desde los mercados, las plazas y calles la ungió como catalizadora de su identidad. No se necesitó un decreto ni una campaña comunicacional para calar hondo en el sentir popular. Tampoco se demoró la élite ilustrada en deslumbrarse con su genialidad expresiva; inclasificable por la versatilidad de su torrente artístico. Fue en el mundo institucional donde no ocupó el lugar anhelado.

Nacida en la pobreza rural del sur de Chile, en una época de pocas oportunidades, fue un ejemplo de emprendimiento. Solo con tesón obstinado y con la certeza de su propio destino llegó a lo más alto, constituyéndose en un pilar de América, conocida y valorada en el mundo entero. El epíteto folklorista con que se la ha clasificado durante mucho tiempo ha dado paso al de artista, abordando toda su complejidad y riqueza.

Partió escuchando, mirando, recopilando. Ese acto de mirar al otro la distingue de otros artistas, puesto que domeñó su voz creativa para que permeara en ella la sabiduría acumulada desde siglos, en una cantora rural, un guitarrero de pueblo, una costumbre campesina o un olvidado payador. No es casual que el acto de ver al otro haya culminado con la creación de Últimas composiciones, como una suerte de canto del cisne que entrega su joya final. Es en la madurez cuando aquilata y fusiona legado con creación, entregando un monumento poético y musical inigualable.

Su fuente de conocimiento fue el pueblo de Chile. Cuando le preguntaron con qué arte de los que practicaba se quedaría, respondió que ella elegiría quedarse con la gente. Y es a esa gente la que vio como depositaria de sus obras. En el campo chileno fija la mirada esencial. La flora es mínima, las mariposas pequeñas, la lluvia larga, el piso de tierra. Todo es modesto y es esa sencillez la que pone en valor porque es el marco de lo amado. Su extraordinaria capacidad de moverse en todos los mundos y situaciones se la dio ese mundo original. Aquello que se vio con desdén, como pobre e insignificante, le despertó la lucidez para sumergirse en la condición humana, trascendiendo tiempo y espacio. Se adentró en el Chile profundo que habló, y habla, por ella, iluminando aquello que estaba oculto.

Una enfermedad que la dejó postrada algunos meses la impulsa a bordar con unas lanas que tenía a la mano el cubrecamas de su hija. Nuevamente, se expresa con lo mínimo, con lo que la tierra o lo cotidiano le entrega. Sin diseño, ni dibujo previo y menos correcciones la obra apareció solo al estirar el lienzo. Así nacieron las arpilleras que llegaron a mostrarse en el Palais du Louvre. Bullían en su interior las palabras, las imágenes, los sonidos, los colores pero siempre en conexión con el territorio y su gente. Sin embargo, el costo de esta tarea fue inmenso, puesto que tuvo que poner su cuerpo y alma como prenda.

Sus hijos Ángel e Isabel Parra cautelaron su obra por décadas, con el anhelo de construir un museo en su memoria. Los 100 años llegaron con la casa de Violeta lista. Las palabras que más se repiten en el libro de sugerencias y comentarios del museo son gratitud y emoción. Es que la fuerza de su mensaje no pasa por el intelecto; se va directo al corazón.

Desde los balcones del Palacio de La Moneda se asomaron los músicos ante un público multitudinario que cantó ante miles de personas congregadas, incluyendo a la presidenta Michelle Bachelet. Al otro día, Bono de U2 entonó en el Estadio Nacional Gracias a la vida, deseándole un feliz cumpleaños. El país entero corea todavía “que viva tu nacimiento/bello botón de rosal/ Por la voluntad del cielo/ ¡qué vivas cien años más!”.


Cecilia García-Huidobro
 es experta en patrimonio y Directora del Museo Violeta Parra

Leer columna en sitio del diario El País 


"La maleta de Violeta" en el diario Líder de San Antonio

Registro de prensa de la visita del proyecto educativo del Museo Violeta Parra a dos escuelas de Santo Domingo.


Especial: Cobertura de prensa por los 100 años de Violeta Parra

A cien años de Violeta Parra, el mundo dice gracias (Milenio)Google conmemora el centenario de Violeta Parra con doodle inspirado en el "Árbol de la Vida" (Publimetro)Directora Museo Violeta Parra: Ella era “una creadora universal y un genio” (Radio Concierto)Chile celebra el centenario de Violeta Parra, autora de ‘Gracias a la vida’ (AFP)Celebraciones y festejos en los 100 años de Violeta Parra (El Mercurio)Obras artísticas de Violeta Parra se convertirán en Monumento Nacional (El Mostrador)Violeta Parra, gracias a la vida por sus canciones (El País)Isabel Parra: "De repente aparece una Violeta Parra que no reconozco" (Tele13 Radio)Homenajes a Violeta Parra en el 100° aniversario de su nacimiento (CNN Chile)Editorial “Violeta Parra 100 años” (CNN Chile)La Moneda se ilumina por los 100 años de Violeta Parra (24 Horas)Obras visuales del museo Violeta Parra son declaradas Monumento Histórico Nacional. Entrevista a la Directora del Museo Violeta Parra (24 Horas)Las actividades para conmemorar el Centenario de Violeta Parra (Ahora Noticias)Chile celebra los 100 años del nacimiento de Violeta Parra (CHV Noticias)Los 100 años de Violeta se celebran en su museo (TVN)Violeta Parra, gran ícono de la cultura chilena, cumple un siglo (Agencia de noticias Xinhua)Violeta, a cincuenta años de la indiferencia  (Publimetro)Museo Violeta Parra invita a celebrar los 100 años de la artista con música al aire libre (Bio Bio)Directora del Museo Violeta Parra tras centenario: "Ahora se ve que ella nunca se ha ido" (Digital FM)3 canciones de Violeta Parra que, a 100 años de su nacimiento, muestran por qué es tan trascendental para la música de A. Latina, según su nieta Javiera (BBC)http://www.biobiochile.cl/noticias/artes-y-cultura/actualidad-cultural/2017/10/03/museo-violeta-parra-invita-a-celebrar-los-100-anos-de-la-artista-con-musica-al-aire-libre.shtmlEspeciales radiales#RPStars 1 (Rock&Pop)#RPStars2 (Rock&Pop)UltraVioleta (Los 40)Especiales prensa escritaVioleta Parra 100 años (Revista Qué Pasa)Violeta Parra (The Clinic)Violeta 100 años (Suplemento KU)Especial 1Especial 2 


"Obras de Violeta Parra serán Monumento Histórico Nacional" en La Segunda

Arpilleras, óleos y papel maché buscan convertirse en Memoria del Mundo de la Unesco.

Leer artículo publicado en La Segunda 

 

 


Entrevista a la Directora del Museo Violeta Parra en Canal 24 Horas

Cecilia García-Huidobro Directora del Museo Violeta Parra, habló con Gonzalo Ramírez y Patricia Venegas sobre la nueva Sala La Jardinera, inaugurada el 4 de octubre por la Presidenta Bachelet. También se refirió a la vida y obra de la artista nacional en el centenario de su nacimiento.

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“La Maleta de Violeta” visitó dos escuelas en Santo Domingo

El área educativa del Museo Violeta Parra viajó los días 27 y 28 de septiembre hasta la comuna de Santo Domingo, en la Región de Valparaíso. Las escuelas visitadas por el proyecto educativo itinerante fueron el Colegio Helen Lee Lassen y la Escuela El Convento.

El proyecto educativo es una muestra itinerante de la vida y obra de la artista. El objetivo es poder llevar al museo a otros lugares del país.

La maleta, en sus visitas a colegios, incluye una exhibición fotográfica del Centro de Documentación del Museo Violeta Parra, reproducciones de arpilleras, un puzzle con la obra “Contra la guerra” y material audiovisual, en el que se incluye la entrevista realizada a Violeta Parra en Ginebra en 1964.

 

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"Muy Buenos Días" de TVN estuvo en la ceremonia de agradecimiento a los benefactores

El programa Muy Buenos Días de TVN estuvo en la ceremonia de agradecimiento a los benefactores del Museo Violeta Parra. En esta ocasión, Televisión Nacional de Chile entregó la donación de material exclusivo de Violeta Parra.

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24horas de TVN destaca ceremonia de agradecimiento a los benefactores del Museo Violeta Parra

El martes 25 de julio se realizó la ceremonia de agradecimiento a sus benefactores. En la actividad, se reconoció a personas e instituciones que han aportado al crecimiento de la colección y archivo en el marco de las celebraciones por los 100 años de la cantautora.

Para esta ocasión 24horas de TVN estuvo en el reconocimiento público, en el que además fue reconocido por donar 15 minutos de imágenes de Violeta Parra. En la ceremonia estuvo presente Ángel Cabeza, Director de Bibliotecas, Archivos y Museos; Felipe Alessandri, Alcalde de Santiago; Pedro Pablo Zegers, Subdirector de la Biblioteca Nacional de Chile; Jaime de Aguirre, Director ejecutivo de Televisión Nacional de Chile y Ricardo Solari, Presidente del Directorio de Televisión Nacional de Chile.

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