Violeta Parra en Argentina

El año 1961, Violeta y su madre viajan a Argentina para buscar al tío Lalo (Eduardo Parra) quien al enviudar decide irse junto a sus hijos a la Pampa Argentina a buscar trabajo. Lamentablemente su plan no funciona y regresa a Chile junto a sus dos hijos y su madre. Violeta se queda por un corto período en Buenos Aires para luego regresar a la Pampa Argentina a la ciudad de General Picó. Nace una amistad con Don Joaquín Blaya.  Se instala unos meses en la casa del Gobernador y esposa. En esta casa realiza cursos de folklore, cerámica, pintura y bordado. Se presenta en la Peña “El Alero”. No se conoce la verdadera razón de su amistad con el Gobernador ni el por qué  se instala a vivir con ellos por un tiempo. Sin embargo su estadía en ese lugar fue fructífera. Su amistad se ve reflejada en las cartas que Violeta le escribe cuando viaja por el mundo. En febrero de 1962, en una de sus cartas le cuenta lo difícil que fue despedirse de ellos luego de su partida a Buenos Aires y estadía en el hotel Phoenix ubicado en la esquina de avenida Córdoba con calle San Martín. No logra acostumbrarse a este cambio tan brusco de ciudad. Debe organizarse para trabajar ahí, exhibiendo su obra plástica y cantando. En Buenos Aires expone sus pinturas y arpilleras. Realiza un par de recitales en el teatro I.F.T. y participa en algunos programas de radio y televisión argentina.  También cuenta que le fue muy difícil obtener su permiso de trabajo razón por la cual tuvo que hacer muchos trámites y esperar varias semanas para que todo estuviera en regla. Es muy importante recalcar que la artista graba un Long Play de canciones originales como “Arriba quemando el sol”, “Arauco tiene una pena”, “Según el favor del viento”, entre otras. Y, algunas recopilaciones folklóricas como “Los santos borrachos” y “El romero no lo quiero”. Posteriormente graba un disco con estas mismas canciones en Francia el año 1963 cuyo título es “Canciones reencontradas en París”. Este es uno de los discos más importantes de su carrera que sin lugar a duda es la huella que deja de su paso por Argentina.

Muchos años después, Cristián Blaya, hijo de Joaquín Blaya le muestra a Isabel Parra en uno de sus viajes a Buenos Aires la pintura que Violeta le regala a la familia Blaya. Este óleo se puede apreciar en la portada de la reedición y masterización  del disco “Violeta Parra en Argentina” por parte de la Fundación Violeta Parra el año 2010 en Santiago de Chile. Este álbum forma parte del catálogo de 10 discos de Violeta Parra editados por el sello Oveja Negra y la Fundación Violeta Parra.

Violeta también conoce a Horacio Guarany cantautor y artista argentino en la casa del matrimonio de Eva y Pepe Montana ubicada en Olivos provincia de Buenos Aires. En ese lugar se reúnen varios artistas e intelectuales argentinos como el escritor y Premio Nacional de Literatura Enrique Wernike y el poeta, escritor y titiritero Xavier Villafañe. Estas personas forman parte de la izquierda intelectual  argentina de los años 50 y 60. Es ahí donde la escucha cantar por primera vez y queda maravillado con sus cuecas. Algunas de estas cuecas fueron grabadas por el propio Horacio Guarany en uno de sus discos. Cuenta que posteriormente se encontraron en el Festival Mundial y de la Paz en Polonia y esa fue la última vez que se vieron puesto que Violeta no se detiene nunca y está siempre en movimiento.


Presentación Columna Milena Rojas

Recuerdos de Jodorowsky sobre Violeta Parra

Alejandro Jodorowsky escribe un prólogo en su libro: “El maestro y las magas” en el cual describe los recuerdos que tiene de Violeta Parra. La conoce en París durante su primer y segundo viaje a Europa. Violeta trabaja en la boîte de nuit “L´Escale” ubicada en la Rue Monsieur Le Prince en el barrio latino desde las diez de la noche hasta las cinco de la madrugada. Su sueldo es muy bajo y le alcanza solo para pagar un cuarto de hotel y cocinar platos típicos chilenos a sus seis mejores amigos de los cuales se incluye a Alejandro Jodorowsky lo cual está descrito en sus Décimas. Autobiografía en versos. 

 

Con tres billetes de a mil

y a mi cuarto clandestino

llevé donde mis amigos

mi primer sueldo de París;

brincan al verme lucir

los francos tan azulitos,

besaban los billetitos

que andaban de mano en mano

d´estos chilenos hermanos

flores de campo bendito.

 

Como lo manda la ley

en todo hay que hacer justicia

lo cumplo yo con delicia

y aquí voy nombrando a seis

arcángeles, como veis

me abrigan con su amistad,

me brindan conformidad

en ese mundo lejano

y al ofrecerme sus manos,

se aclara mi oscuridad.

Repito y vuelvo a decir,

cogollito de cilantro

para mi amigo Alejandro,

que me alentara en París

con una flor de alelí

y una amistosa sonrisa,

su mano fue una delicia

allá en esa vida ausente

ayer sembraste simiente

hoy florece y fructifican. 

 

Violeta graba en la casa discográfica “Le Chant du Monde” y en la Fonoteca Nacional del Museo del hombre sus recopilaciones folklóricas recogidas a lo largo de todo Chile. Estas recopilaciones folklóricas son interpretadas por mujeres y hombres del campo cuyas edades son muy avanzadas. Ellos le cantan a lo humano y a lo divino. 

Alejandro la cuestiona porque todos estos trabajos efectuados por Violeta no tienen retribución de dinero alguno. Pero Violeta, muy inteligente y sabia tiene la convicción de que estos trabajos, grabaciones e investigaciones permanecerán en el tiempo y serán objeto de estudio en el futuro y reflejarán la cultura tradicional chilena. 

-Pero Violeta, ¡Si no te dan un céntimo!, ¡Tienes que darte cuenta de que, en nombre de la cultura, te están estafando!

- No soy tonta sé que me explotan. Sin embargo lo hago con gusto: Francia es un museo. Conservarán para siempre estas canciones. Así habré salvado gran parte del folklore chileno. Para el bien de la música de mi país, no me importa trabajar gratis. Es más, me enorgullece. Las cosas sagradas deben existir fuera del poder del dinero. 

Alejandro afirma que le hizo caso y que nunca en su vida cobró por leer el tarot o dar consejos de psicomagia.

Se vuelven a encontrar durante su segundo viaje (1963) a Europa cuando Violeta es ya una artista conocida en Chile.  Violeta actúa junto a sus hijos en la fiesta del diario “L´Humanité” perteneciente al partido comunista francés. También graba un long play cuyo título es “Los Parra de Chillán”. Es allí cuando Violeta comienza a bordar y hace esculturas en alambre y greda. Por lo general trabaja con muy pocos materiales con lo que tenga a mano. 

Jodorowsky recuerda: “Paseándome con ella por las orillas del Sena, llegamos frente al Palacio del Louvre.

-¡Qué imponente museo!

-Calla- me contestó altiva-: el Louvre es un cementerio y nosotros estamos vivos. A mí que soy tan pequeña, ese enorme edificio no me asusta. Te prometo que pronto verás ahí dentro una exposición de mis obras…

Jodorowsky quedó muy sorprendido por lo que le dijo Violeta. Ella sabía en el fondo que lograría el año siguiente exponer en el Pabellón Marsan del Museo de Artes Decorativas del Museo del Louvre. Compró materiales de toda índole para ponerse a trabajar: bordar arpilleras, esculpir alambre y greda y, pintar con óleos y témpera. Violeta se trasformará en una artista plástica, al año siguiente (1964) expone en el Pabellón Marsan, del Museo de Artes Decorativas del Museo del Louvre sus óleos, arpilleras y esculturas. 

Su amigo aprendió de Violeta que si queremos llevar a cabo un proyecto debemos ser trabajadores y muy disciplinados:

“Esta increíble mujer me enseñó que si queremos algo con la totalidad de nuestro ser, acabamos lográndolo. Lo que parece imposible con paciencia y perseverancia se hace posible”. 

Estos recuerdos prueban que su amistad marcó la vida de Jodorowsky porque Violeta no era cualquier persona. Era una visionaria sin embargo muy sencilla y talentosa pero con un carácter muy fuerte. Él siempre la recordó con un profundo cariño y admiración. 

 

Bibliografía:

Parra Violeta, Décimas Autobiográficas, Editorial Sudamericana, Santiago de Chile, 1998.

Jodorowsy Alejandro, El maestro y las magas, Editorial Grijalbo, Santiago de Chile, 2005.


Museo Violeta Parra y Universidad de Concepción entregaron premio "Tesis Violeta Parra"

Por primera vez, se entregó el premio “Tesis Violeta Parra”, una iniciativa conjunta entre el Museo Violeta Parra y la Cátedra Violeta Parra de la Universidad de Concepción; única en su género.

La musicóloga y catedrática de la Universidad Alberto Hurtado, Lorena Valdebenito, oriunda de Chillán, obtuvo el premio de esta primera versión y realizó una interesante conferencia donde compartió el resultado de su trabajo, que se publicará en nuestro CEDOC. La entrega se realizó en las dependencias de la Universidad de Concepción y contó con la participación de Nicolás Masquiarán, director de la Cátedra Violeta Parra; Fernando Venegas, Cecilia García-Huidobro, directora del Museo Violeta Parra.

“Hemos creado una alianza productiva y fructífera que ya tiene su primera premiada y seguiremos trabajando juntos. Este año vamos a hacer un trabajo de campo muy fuerte, donde Concepción es un hito importante”, expresó la directora de nuestro museo al sitio Panorama UdeC, de dicha casa de estudios superiores.

El objetivo de esta instancia es promover la investigación sobre la obra de la artista. El premio se entregará anualmente.


Museo Violeta Parra realizará Taller Masivo de Bordado “Los ojos de Chile, los ojos de Violeta”

Nuestro museo aún permanece cerrado, pero estamos desarrollando actividades fuera del edificio, con la generosa colaboración de otros espacios culturales, para reflexionar, trabajar y unirnos en torno al legado de Violeta.

Presentamos el Taller Masivo de Bordado “Los ojos de Chile, los ojos de Violeta”. Para Violeta Parra, el ojo simboliza la mirada social de su arte y, en el contexto de la crisis oftalmológica, convocamos a una intervención para bordar colectivamente 200 ojos en homenaje a las personas que han perdido su vista por el uso de perdigones en las manifestaciones.

Esta actividad se realizará en dos sesiones unitarias:

Miércoles 20 de noviembre en el Museo de Artes Visuales (MAVI).

Formulario aquí. 

Martes 26 de noviembre en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende.

Formulario aquí. 

Horario: 10:00 a 12.30 horas.

Para niñas, niños y adultos.

Cupos: 100 participantes (por día).

Edad: desde los 14 años en adelante.

Costo: Gratuito.

Inscripciones: Formulario en página web.

*Adultos responsables deben inscribirse y participar del taller.

*Esta actividad es realizada gracias al apoyo de Museo de Artes Visuales, Museo de la Solidaridad Salvador Allende y Bienal de Artes Mediales.


Museo Violeta Parra obtiene mención de honor en "Premio Ibermuseos de Educación"

El proyecto “Canciones que se pintan: La gente interpreta las canciones de Violeta Parra con murales en su museo", obtuvo una mención de honor en la 10ª edición del Premio Ibermuseos de Educación, iniciativa que busca premiar, reconocer y fomentar las iniciativas iberoamericanas más innovadoras en el ámbito de la educación en los museos. De un total de 160 proyectos postulados en las dos categorías dispuestas por la organización, sólo 17 obtuvieron tienen este reconocimiento, y con ello, pasan al Banco de Buenas Prácticas de Educación en Museos.

"Canciones que se pintan", congregó a 25 agrupaciones que desarrollaron, a través del arte mural, cuadros de gran formato inspirados en las canciones de Violeta Parra como un homenaje visual a su obra. Su inauguración se realizó el 8 de junio de este año, siendo un ejemplo de la labor educativa, colaborativa y social que Museo Violeta Parra desarrolla en conjunto con la comunidad.

Pueden conocer más de los proyectos premiados aquí


Información Museo Violeta Parra

Museo Violeta Parra comunica que permanecerá cerrado durante los próximos días por estar abocado en la reparación de algunos daños leves que pueden significar una menor seguridad para nuestros visitantes. Estamos haciendo todo el esfuerzo para volver a abrir lo antes posible, mientras preparamos algunas actividades acotadas que anunciaremos muy pronto y que buscan aportar desde la reflexión, el campo artístico y el legado de Violeta.

Invitamos a nuestro público a que también puedan hacernos llegar propuestas de actividades que consideren relevantes en nuestro aporte a la comunidad.

Muchas gracias por su comprensión.

Museo Violeta Parra


Museo Violeta Parra recuerda a las personas fallecidas en las manifestaciones sociales vividas en el país

Una pizarra en blanco y un altar de muertos creado por jóvenes que se encuentran en el SENAME se instalaron en el acceso al museo para esperar al público que asistió esta mañana al Museo Violeta Parra para participar de una actividad especial, dedicada a las personas que han fallecido durante los últimos días en el contexto de las manifestaciones sociales alzadas en el país.

Como un acto simbólico y con respeto a la sensibilidad de quienes han sido afectados, los asistentes pudieron escribir en esa pizarra uno a uno los nombres de los chilenos y extranjeros que perdieron su vida en vulneración a sus derechos humanos.

La actividad se realizó en la explanada del museo y se enmarcó en una tradición que mantiene la institución hace cuatro años: conmemorar el Día de Muertos, celebración popular declarada Patrimonio de la Humanidad. Este año, el altar fue construido por jóvenes que se encuentran en el Centro Metropolitano Norte Til Til de SENAME, quienes crearon todas las figuras durante meses en talleres de trabajo.

“La ceremonia de Día de Muertos que tradicionalmente realizamos tuvo un especial significado este año. El trabajo de los jóvenes del Centro Metropolitano de Til Til del Sename, hecho con talento y creatividad, y el humilde acto de incorporar los nombres de los fallecidos y fallecidas durante las manifestaciones a la ofrenda, tiene que ver con el acto de visibilizar. El legado de Violeta Parra es fuente de inspiración para superar los dolores y carencias de la sociedad”, dice Cecilia García-Huidobro, directora del Museo Violeta Parra.

Pese a que el museo no ha podido abrir sus puertas durante los últimos días, la dirección tomó la decisión de montar este altar y abrir la explanada por dos horas para que el público pudiera acercarse, recordar a las mujeres y hombres fallecidos, y participar de un homenaje de Joaquín Zamora y sus mariachis.

“En México y en muchas partes del mundo se celebra el Día de los Muertos como el día de una vida vivida en plenitud. Acá recordamos a los compatriotas que estos días cayeron producto de la represión. Igual que todas y todos en Chile, hemos estado preocupados, escuchando y participando de los movimientos de las personas, viendo las marchas, viendo los desastres ocurridos, viendo la represión. Por supuesto que esta situación aflige a todo el país y al mundo entero”, señala Isabel Parra, miembro del directorio del Museo Violeta Parra y Presidenta de la Fundación Violeta Parra.

Por su parte, Guillermo Miranda, también integrante del directorio, destaca el rol de las instituciones culturales en su conexión, diálogo y espacio para la comunidad: “Hoy ha sido un día muy especial. El público que asistió a nuestro museo pudo escribir en una pizarra los nombres de las personas que han muerto durante las protestas. Desde ese punto de vista, la fundación cumple con su rol público de ser un espacio que permita al mundo encontrarse en la cultura”.

Museo Violeta Parra permanecerá cerrado hasta el domingo 3 de noviembre. Su reapertura y horarios de funcionamiento serán informados en los próximos días.


Declaración Museo Violeta Parra

“No pierdo las esperanzas

de que esto tenga su arreglo,

un día este pobre pueblo

tenga una feliz mudanza”.

(“No lloro por llorar”,

Violeta Parra, Décimas Autobiográficas).

 

Museo Violeta Parra surgió en 2015 como un espacio abierto al público con el objetivo de ser un mediador entre el legado artístico-social de Violeta Parra y las diversas comunidades. Ese rol y esa intención, tal como fue profundamente abordado en la obra de la artista, nos lleva a compartir y comprender las demandas sociales que se han alzado en la voz del país durante los últimos días, a sostener la significativa función de las expresiones artístico-culturales en la sociedad y a exigir el respeto a la dignidad y a los derechos humanos.

Diariamente, en todas nuestras plataformas, hemos publicado las letras de las canciones de Violeta Parra que reflejaron su visión de lo humano y lo social. Su poesía es universal, porque habla de la problemática de la existencia humana y, por lo tanto, es atemporal.

Informamos a nuestro público que el museo permanecerá cerrado temporalmente. La ubicación del recinto, las complicaciones de transporte y la seguridad de las y los trabajadores, de nuestros visitantes y nuestra colección no generan las condiciones mínimas que necesitamos para abrir nuestras puertas.

Sin embargo, como espacio cultural abierto, gratuito y participativo, estamos trabajando para retomar nuestro funcionamiento con el foco en la reflexión de la situación que enfrenta el país y la voluntad para ponernos a disposición de la comunidad. También preparamos actividades que buscarán aportar al diálogo, al encuentro artístico y a la valoración del trabajo de Violeta en el contexto actual.

 

Muchas gracias por su comprensión.

Museo Violeta Parra.

 

 

Imagen: "Contra la guerra"

141,5 x 193 cm
Tela bordada
1962
Colección Museo Violeta Parra