¿Quién era Gilbert Favre?

Gilbert Favre deja Ginebra el año 1960 a la edad de 32 años. Vive en el barrio antiguo de esa ciudad donde toma clases de música en el Conservatorio, estudia clarinete y le gusta el jazz. Su vida transcurre en la bohemia: amigos, cafés, bares…hasta que un día decide que no puede seguir con esa vida.

Decide comprar una moto para recorrer el mundo. Decide conocer Grecia pero el destino lo lleva hasta América Latina. Se reencuentra con un amigo que dejó de ver hace ocho años quien le cuenta que hay un profesor de español listo para viajar a América Latina para estudiar la vida de los indios. Gilbert se contacta con el arqueólogo Jean-Christian Spahni que necesita viajar a Chile al Desierto de Atacama para estudiar e investigar una antigua civilización. Quince días después llegan a Chile.  Atraviesan Brasil, Uruguay y Argentina antes de llegar al Desierto de Atacama que viene a ser uno de los más importantes e impresionantes del globo terráqueo. Permanecen ocho meses ahí para buscar y encontrar rastros de los indios (vasijas y momias). Viaja a Santiago solo y sin un peso. Le cuentan que existe una chilena llamada Violeta Parra a quien debe conocer.

En esa época sus hijos Isabel y Angel Parra trabajaban en las oficinas de la Casa Central de la Universidad de Chile. Gilbert llega a ese lugar y les pregunta dónde puede ubicar a la artista Violeta Parra. Isabel y Angel le dan la dirección de la casa de Violeta en La Reina y explican cómo llegar, considerando que Gilbert no habla ni una palabra de español. Gilbert llega el día del cumpleaños de Violeta el 4 de octubre de 1960. Es muy bien recibido. Cuando sus hijos llegan a su casa se dan cuenta que Gilbert logró llegar y que no se separaría más de Violeta: se transforma en la pareja de Violeta Parra. E

ncuentra un trabajo en la televisión chilena para ocuparse del montaje de los decorados del canal. Es ahí (1961) cuando Violeta recibe una invitación para viajar a Europa y hacer una gira. Gilbert decide acompañarla hasta Buenos Aires, permanece ahí un tiempo realizando distintos trabajos y comienza a tocar la quena. Reúne suficiente dinero para regresar a Europa, a Ginebra y París dónde se reúne con Violeta. Actúan en pequeños teatros de la ciudad de Ginebra como el Theatre de Plaisance ubicado en la Rue du Chateau en el marco de un homenaje a la poesía latinoamericana y el Theatre de la Court Saint-Pierre. Ahí conocen a Christine Sevres esposa de Jean Ferrat.

Entre 1962 y 1965 Violeta en Ginebra, pinta, borda y realiza numerosos recitales en distintos teatros y canales de televisión. En 1964 ayuda a Violeta a preparar su exposición en el Pabellón de Marsan del Museo del Louvre. La ayuda con el montaje, prepara las telas, los bastidores pasan largas horas en el Louvre organizando todo para la inauguración de esta exposición. Violeta graba su disco “Canciones reencontradas en París”. Viven entre Ginebra y París. Gilbert viaja a Bolivia y crea un grupo que interpreta música latinoamericana y del altiplano. Se convierte en el mejor tocador de quena. Cuando regresa a Chile decide dejar la música para dedicarse al cine.

De hecho cuando Violeta realiza su exposición en el Museo del Louvre Gilbert filma unas imágenes que muestran el lugar dónde se desarrolla esta exposición, Violeta bordando y hablando con los visitantes de su muestra. Es el único registro audiovisual de ésta exposición que existe hasta el día de hoy. Regresa a Chile dónde se reúne con los hijos de Violeta los cuales crean La Peña de los Parra en el centro de Santiago en la calle Carmen 340 que revoluciona el ambiente musical de esa época. Se podía escuchar a los hermanos Parra, a Rolando Alarcón, Patricio Manns y Víctor Jara. Gilbert toca la quena con ellos en esta Peña, es llamado “El tocador afuerino” y tiene mucho éxito. Gilbert y Violeta regresan a Chile, después de su viaje por Europa en junio de 1965. Ellos viven y trabajan en la Peña. La Peña se traslada a la FISA, feria internacional de productos agrícolas que se realiza una vez al año en Santiago en una carpa.

Al finalizar la FISA Violeta compra esa misma carpa y la instala en la comuna de La Reina. Las cosas con Gilbert no funcionan y esta relación se termina ese mismo año. Gilbert toma sus cosas, su cámara, su clarinete y su quena y se va a Bolivia. Violeta nunca más lo volverá a ver. Posteriormente se casa con una boliviana y tiene 2 hijos. Muchos años después regresa a Ginebra donde fallece.