Discurso de Pedro Pablo Zegers, Director de la Biblioteca Nacional, en la inauguración de “Yo canto la diferencia. Violeta Parra, poesía y voz”

29 Marzo, 2017

¡Qué difícil es decir algo sobre una figura tan admirada, tan reconocida, y tan querida! Para comenzar, recurriré a la ayuda de otro gigante de la historia de nuestra música.

 

Víctor Jara dijo en su momento: “Violeta vivió veinte años investigando, viviendo con la gente para decir por qué sufrían. Y las canciones de Violeta Parra en Chile son cantadas por los campesinos, por los mineros, como si fueran canciones de ellos. Ya es su folklore. Es un canto del pueblo creado por una mujer que vivió los dolores del pueblo. Y eso es canción revolucionaria, y eso es nuevo, y eso puede ser arte y cultura. En la creación de este tipo de canciones la presencia de “Viola” Parra es una estrella que jamás se apagará”.

 

Las palabras de Víctor Jara son certeras, la imagen de Violeta, lejos de disolverse, cada vez se hace más nítida, más presente y más necesaria. Este año, en el que celebramos su centenario, será una oportunidad para fortalecer el material de los infinitos puentes que unen a la artista con la gente común, con los ciudadanos y los pobladores de nuestra tierra.

 

Para la Biblioteca Nacional es un gran honor ser una de las instituciones que dan inicio a las actividades conmemorativas que abordarán la personalidad de Violeta desde sus infinitos ángulos. “Yo canto la diferencia. Violeta Parra, poesía y voz” muestra a esta gran mujer, hija de una tierra pródiga en figuras notables para nuestra historia, bajo un prisma inédito, reuniendo su trova social  y su trova de amor.

 

Por primera vez, se podrá disfrutar la experiencia de escuchar algunas de sus canciones más emblemáticas en forma contextualizada. Los temas sociales podrán ser entendidos como referentes atemporales, en el que la poesía de Violeta no pierde sentido. Esto se podrá apreciar en letras como las de “La  Chillaneja”, “Santiago llorando estás” y “Me gustan los estudiantes”.

 

Permítanme leer una estrofa de esta última para que apreciemos su sorprendente vigencia:

Me gustan los estudiantes
que marchan sobre las ruinas;
con las banderas en alto
va toda la estudiantina.
Son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa,
vivan los especialistas.

 

Para contextualizar la obra de Violeta, la exposición cuenta con imágenes sacadas de nuestras colecciones de periódicos, revistas y del Archivo Fotográfico; discos de nuestro Archivo de Música y libros de Fondo General y  de la Sección Chilena.

 

Esta relación de las colecciones de la Biblioteca Nacional con la obra de la artista se hace evidente al constatar que en nuestros catálogos se pueden encontrar más de 150 títulos de libros que están relacionados con Violeta; además de innumerables artículos y ensayos sobre ella y su obra. En nuestra sección de periódicos, en tanto, se puede apreciar la fuerza que sigue cobrando la poesía social de Violeta. En la muestra, por ejemplo, es posible ver cómo una imagen de un bombardeo en Siria refleja, sin ninguna duda, lo que dice Violeta en su canción “Qué dirá el Santo Padre”.

 

Con esa claridad y esa lucidez habló Violeta Parra. No imitó a nadie, su voz siempre fue particular y sus respuestas contundentes. La exposición que hoy inauguramos rinde tributo a ese espíritu libre y esa vitalidad creadora que seguirán resonando, por siempre, a lo largo y ancho de nuestra patria y, también, mucho más allá de nuestras fronteras.

 

Exposición “Yo canto la diferencia. Violeta Parra, poesía y voz”
Biblioteca Nacional (Alameda 651, metro Santa Lucía)
Lunes a viernes de 9:00 a 19:00 horas
Sábado de 9:10 a 14:00 horas
Entrada liberada

 

 

*Fotografía por Natalia Espina (CNCA)